Ejercicios para hacer en poco tiempo por la mañana

Después de que el médico me mandara a hacer un ecocardiograma y los resultados no fueran los mejores, me dijo que debía hacer un cambio en mi vida, sobre todo lo que está relacionado con mi condición física, ya que el sedentarismo de trabajo y el poco tiempo que, según yo, tengo, me impedían realizar alguna actividad física. Después de pedir consejos y buscar en internet los ejercicios que podría hacer en casa o fuera de ella pero sin gastar tanto tiempo, por fin encontré los que mejor me han funcionado y hoy quiero compartirles mi experiencia.

Siempre me ha costado trabajo despertarme muy temprano por la mañana, por lo que no era el mejor momento para ejercitarme; sin embargo, me di cuenta de que era la mejor hora del día para hacerlo, ya que estaba lleno de energía y bastaba con levantarme de la cama, no apagar el despertador y quizá mojarme la cara para estar despierto. Como no tenía el tiempo suficiente para ir al gimnasio a esa hora, lo que empecé a hacer es salirme a correr en la cuadra por 30 minutos. Al principio no aguantaba ni 10, pero conforme se me fue haciendo costumbre pudo hacerlo por la media hora completa. Pero sabía que debía complementar este ejercicio, así que empecé a hacer lagartijas, abdominales y sentadillas, ejercicios con los que trabajaría gran parte de los músculos. Además agregué un ejercicio más saltar la cuerda. Pero faltaba orden.

Decidí que lunes y miércoles saldría a correr a la cuadra, media hora. Los primero 15 o 20 minutos serían trotando y el resto corriendo a alta velocidad. Martes y jueves serían días para hacer ejercicios como lagartijas, sentadillas, abdominales, crunch, Superman, etc. La misma cantidad de tiempo, 30 minutos. Las series iba en aumento conforme podía aguantar más. Los viernes quería hacer cardio y encontré el ejercicio perfecto, con el cual quemas muchísimas grasas en muy poco tiempo, lo cual también depende de la intensidad con la que lo realices. ¡Saltar la cuerda! Nunca pensé que este fuera un ejercicio que me traería grandes resultados. Para cerrar la semana, un sábado sí y otro no me voy a un parque o un bosque a correr por 1 hora, a un ritmo agradable y que me permita también relajarme.

Intenté hacer ejercicio por las noches pero no lograba acostumbrarme, debido al cansancio de todo un día de trabajo, incluso había veces que cuando lo hacía me llenaba de energía y me costaba trabajo dormirme. Por eso preferí echarle todos los kilos a la mañana, donde me costó demasiado acostumbrarme a levantarme temprano, a no apagar el celular, a no pedir cinco minutos más y despertarme como si tuviera un resorte debajo del cuerpo. Es lo más difícil, pero si te regalas media hora diario conseguirás los objetivos que deseas en un tiempo considerable. Sólo es cuestión de que lo quieras y que pongas todo tu empeño en conseguirlo. En verdad hazlo por tu salud, porque no sabes lo terrible que es que te digan que estás propenso a problemas del corazón a una edad muy temprana como la mía.

Para tener más información, puedes visitar la página de OLAB, Diagnósticos Médicos.

La evolución del coworking

Hasta hace poco, los cambios en el lugar de trabajo se debían principalmente a necesidades tácticas, como ahorrar dinero, atraer talento o aumentar la colaboración.

Poco a poco los empleadores entienden cada vez más el papel estratégico que desempeñan los lugares de trabajo y las prácticas de trabajo para impulsar el éxito.

Esta evolución ha llevado a una variedad de enfoques nuevos y no tan nuevos, incluidos el plan abierto, el uso compartido de escritorio y el trabajo basado en actividades.

Las tasas de utilización del espacio global del 50% o menos apuntan al hecho de que la mayoría de las organizaciones no han respondido de manera efectiva a los inevitables cambios organizativos y de mercado.

Como resultado, los lugares de trabajo, las prácticas de trabajo y las políticas de trabajo a menudo no reflejan la realidad y no han sido optimizados para producir los mejores resultados.

Vemos por ejemplo que el lugar de trabajo de hoy en día ya no es un solo lugar. Son muchos lugares dentro y fuera de la oficina.

Si bien, la palabra “teletrabajo” fue acuñada por Jack Nilles, un ex científico espacial de la NASA en 1973 han pasado más de cuatro décadas en donde ahora vemos que casi el 80% de los trabajadores del conocimiento a nivel mundial informan que trabajan de forma remota al menos un día a la semana.

La participación es mayor en América del Norte, seguida de Europa, Medio Oriente y África y Asia Pacífico.

Si bien, las estadísticas y tendencias en el trabajo remoto no están bien documentada, se observa que mientras el hogar sigue siendo la ubicación más común para el trabajo remoto, casi cuatro de cada 10 trabajadores remotos eligen espacios de trabajo compartidos, cafeterías y otras ubicaciones dondequiera que vayan.

En este sentido, si bien muchos disfrutan de la comodidad de trabajar en casa, a menudo no es una solución ideal.

Encontrar un lugar tranquilo puede ser un desafío para algunos.

Otros se pierden los aspectos sociales de un lugar de trabajo tradicional, el entorno profesional, el servicio confiable de Internet de alta velocidad y la oportunidad de dejar el trabajo al final del día.

Muchas personas comenzaron a buscar otras alternativas que no sean la propia oficina.

Las cafeterías, los vestíbulos de los hoteles y otros “terceros lugares” de repente se encontraron llenos de trabajadores luchando por conectarse.

Aunque algunos propietarios consideraron que estos clientes son un gasto en la rotación de mesas y Wi-Fi, muchos abrazaron el concepto, incluso rediseñaron sus espacios para acomodar a sus invitados de negocios.

Aunque estos “terceros lugares” pueden ser adecuados para usos ocasionales, no son un reemplazo eficaz para el hogar o la oficina.

Los problemas relacionados con la seguridad, el ruido y la disponibilidad, además de las miradas ocasionales de los propietarios, los hacen menos que ideales.

Es así que a través de un largo camino llega el término coworking el cual fue acuñado en 1999 para describir el trabajo colaborativo apoyado por computadora siendo los primeros centros de coworking los de Hat Factory y Citizen Space, en San Francisco estableciéndose en 2006.

Estos espacios son colaborativos ofreciendo opciones para tener una oficina privada si así lo deseas o sencillamente pasar un día de trabajo en un entornos que te invite a la creatividad.

Ahora no solo están en Estados Unidos, bien puedes pensar en un espacio de coworking Reforma, Polanco o Lindavista si vives en la Ciudad de México y como estas opciones, siguen proliferando en nuestro país y por supuesto en muchos lugares del mundo.

La evolución del coworking ya es un hecho y la idea de teletrabajar se está esparciendo como pólvora.

Obtén más información en: http://www.networkoficinas.com/espacios-coworking.html

Cómo hacer que tu lugar de bodas sea más atractivo para las novias: piensa “todo incluido”

Cuando mi novia y yo estábamos planeando nuestra boda, consideramos una serie de lugares, visitamos centros de eventos, lugares de bodas dedicados, algunas haciendas y un puñado de casonas.

Todos los posibles sitios de bodas eran hermosos.

En varias de ellas se apreciaba unas vistas panorámicas hermosas, otros eran grandes edificios con impresionantes salones de baile o con un toque rústico que hicieron difícil ubicarnos para decidir y dar el “Sí, quiero”.

Algunas sedes se destacaban porque incluyen mesas y sillas plegables diferentes con un toque elegante. De hecho, este fue el detalle que hizo que algunos lugares sobresalieran por encima del resto … aquellos que incluían mesas y sillas en la tarifa del sitio.

Es importante mencionar que, en ese momento, tenía una empresa de alquiler de eventos de servicio completo. El hecho de que algunos lugares proporcionaran mesas y sillas realmente solo era importante para quien ahora es mi esposa.

En varias ocasiones tuve que recordarle que las mesas, sillas, vajilla, ropa de cama, etc. no eran una preocupación nuestra, ya que yo era el dueño de todo.

No importaba si un posible lugar para la boda incluía mesas y sillas, mi esposa vio más valor, menos planificación y ese lugar se disparó a la parte superior de la lista.

Es con ese recuerdo integrado en mi mente que hago esta recomendación: todos los lugares para un evento deben ofrecer mesas y sillas en tu tarifa de sitio.

Si cuentas con un espacio para organizar eventos sociales puedes pensar en dos opciones: comprar tu propio mobiliario o alquilarlo.

Opción “A” comprar

Si compras mesas y sillas plegables las guardarás entre evento y evento. La ventaja de esto es que después de cierto número de eventos, obtienes un retorno de tu inversión ya que no has estado pagando el alquiler de mesas y sillas ¡y con suerte aumentó la tarifa de tu sitio!

La desventaja de esto es el costo inicial asociado con la compra de sillas y mesas, así como también si tienes espacio para almacenar dichas mesas y sillas.

Opción “B” alquilar

Asociarse con una compañía local de alquiler de fiestas y regularmente alquilar los artículos para tus bodas. Puedes hacer arreglos especiales con algunos lugares para que sean tus proveedores y a cambio, puedes conseguir un buen descuento.

La ventaja de asociarse con una empresa de alquiler es que evitas los gastos de capital y puedes incluir en tus eventos el costo de las mesas y sillas en la reserva de tu lugar de bodas.

También evitas el mantenimiento asociado con la posesión de equipos para eventos, como limpiar y verificar la seguridad.

Por supuesto, lo negativo de hacer esto es el hecho de que nunca se obtiene un retorno de la inversión, algo así como alquilar un departamento en lugar de comprar una casa.

También puede ser una molestia organizar alquileres cada fin de semana si tienes un lugar ocupado constantemente.

No te olvides de los accesorios

Si decides que poseer tus mesas y sillas es el camino a seguir para tu lugar de celebración, también debes considerar una serie de accesorios para eventos para ayudar a almacenar y transportar las mesas y sillas. Considera comprar carritos para apilar sillas y carritos para mesas y sillas plegables.

También puedes completar tu oferta de equipamiento para eventos con artículos que no ocupan tanto espacio de almacenamiento, como manteles, tuberías y cortinas para separar áreas o proporcionar hermosos telones de fondo para bodas, sombrillas, calentadores de patio o incluso una pista de baile portátil.

Entonces, si tienes un lugar de celebración de bodas exitoso y no ofreces sillas ni mesas a tus novias, considéralo.

Consigue más información en https://www.mobiliario.net/plegadizas.html

De vender garrafones a químico

Que gracioso puede ser el destino, pues lo que empieza como un juego o un sueño de un niño, puede ser el primer paso para el hombre en el que se convertirá en el futuro. Algo así me sucedió y que hoy recordé después de una plática muy divertida con mis padres, quienes me hicieron recordar ese pequeño, pero gran detalle que me encaminó a elegir la carrera que ahora tengo y con la que puedo presumir he ayudado a millones de personas, pero aún falta mucho camino por recorrer. Se las quiero contar para que tanto papás como hijos se den cuenta de que todo lo que nos sucede en la vida puede ser una señal para el futuro próximo o lejano, solo hay que saber esperar y recibir con los brazos abiertos lo que venga.

Mis primeros ocho años de vida los pasé en la capital del Estados de México, Toluca, donde tardó un poco en llegar el agua purificada a los hogares, me refiero a ésta que te llevan hasta tu casa en garrafones. Yo ya no lo recordaba, pero me contaron mis padres que la primera vez que se empezaron a distribuir garrafones a domicilio en Toluca con el clásico hombre que grita “el aguaaaaaa”, yo me sorprendí y me reí al mismo tiempo, así que cada que pasaban gritando, yo hacía lo mismo. Después empecé a salir a la calle a saludar a los vendedores, a decirles que si les podía ayudar. Al principio me veían como un mocoso entrometido, pero conforme pasó el tiempo les parecía divertido, incluso uno de ellos me puso un garrafón en el hombro (claro que él cargaba todo el peso) y me ayudó a llevarlo a mi casa. Mi mamá recuerda con gracia que cada que se vaciaba un garrafón, yo lo cargaba sobre el hombro a duras penas y empezaba a gritar “voy por el aguaaaaaa” o “ya no hay aguaaaaaa”. Fue muy divertido recordarlo.

Pero estas bromas pasaron a convertirse en sueños. Nunca lo relacioné, pero tras el paso del tiempo y cuando nos venimos a vivir a la Ciudad de México, antes llamado Distrito Federal, me entró la inquietud de ayudar a toda esa gente que no tenía acceso a agua potable. ¿Por qué no distribuyen garrafones hasta sus domicilios? ¿Qué puedo hacer para purificar el agua a la que ellos tienen acceso? Eran algunas de las preguntas que me hacía, así que decidí estudiar química, con la intención de conocer fórmulas y poder hacerles llegar el líquido vital a todas esas personas que no podían gozarla, además de que es un recurso que debe ser accesible para todo el mundo.

Tras estudiar química, comencé a trabajar directamente enfocado en el agua. En cómo crear mejores procesos de purificación, en cómo potabilizarla en grandes cantidades, en crear mejores envases, más limpios y salubres, etc. Actualmente me encuentro trabajando en crear un tipo de garrafones que no sean de plástico, pues la contaminación de este material podría llegar a acabar con el mundo, ya que no somos lo suficientemente buenos reciclándolo y consumimos en exceso, pero no solo yo puedo ayudar, ustedes también deberían buscar formas de consumir menos plástico, por nosotros y nuestros hijos y nietos.

Para más información sobre este procedimiento y su distribución, visita BONAFONT.