Es tan difícil curar un corazón roto

No es como si con la clásica curación de heridas pudieras sanar un corazón destrozado, roto en mil pedazos. Tampoco bastará usar cola loca para unir las piezas y enmarcarlo para que quede bello, como un rompecabezas. No es tan fácil curar un corazón roto, menos si ya fue roto de verdad. Como le dijeron al prisionero del cielo en la novela con el mismo nombre y escrita por Carlos Ruiz Zafón: un corazón sólo se puede romper una vez de verdad.

Nunca podremos identificar el momento en el que nos romperán de verdad la bomba que permite la circulación de la sangre, la única forma de saberlo es viviéndolo, experimentándolo. Quizá llegue un momento en el que creamos que ya sucedió, pero probablemente es que estemos equivocados, cuando realmente nos rompen el corazón, sucede en el momento menos esperado, cuando la relación marcha tan bien y de pronto deciden ponerle fin, o cuando llegamos al punto de amar a esa persona pero no recibimos lo mismo a cambio, eso es una estocada brutal para el alma. Te deseo suerte para cuando el momento llegué.

No existe una cura para el mal de amores, para la decepción, el rechazo o la mala suerte, lamento decírtelo. Dicen que las penas con pan son buenas, pero preferimos ahogarlas en alcohol como si fueran cucarachas, pero ese sentimiento sabe nadar y permanece más vivo que nunca dentro de nosotros, incluso llega a envalentonarse con la bebida y nos regala los recuerdos más bellos que tuvimos con esa persona, para luego arrebatárnoslos con la idea de que nunca podremos estar junto a ella o él, que estaremos solos por siempre y para toda la eternidad. Así de exagerados solemos ser.

Luego buscamos refugio en alguien más, pues dicen que un clavo saca a otro clavo. ¿Alguna vez han intentado sacar un clavo con otro clavo, literalmente? Yo sí, y la mayoría de las veces no se puede o el lugar donde decidiste clavarlos queda hecho un desastre. Esto debe ser una señal de lo que nos sucederá al hacer esto. No niego que quizá encuentres al amor de tu vida con esta técnica, pero lo que generalmente sucede es que no tenemos los mismos sentimientos por la nueva persona y sólo nos estamos engañando, quizá también lastimemos a quien nos acompaña por un camino oscuro sin saberlo, lleno de recuerdos donde ella no es la protagonista, ni siquiera es el personaje principal en tu mente.

Sólo debes dejar que el tiempo y la distancia hagan su trabajo, toma de la mano a estos dos sabios de la vida y permite que te guíen por el camino ideal para superar la decepción, para devolverle el color a tu alma, posiblemente tu corazón llegue a rearmarse como si fuera un Transformer, pero las consecuencias siempre estarán ahí y afectarán nuestro comportamiento en futuras relaciones, ojalá sea para mejorar y no para empeorar, eso ya será cuestión de ti, de cómo decidas relacionar tu pasado con tu presente.